Centenares de personas celebraron ayer en Guatemala, a oscuras y abriéndose paso entre leones y tigres, la gran fiesta de la Hora del Planeta, con el único objetivo de dar un respiro al mundo mediante recursos naturales como los animales y el medio ambiente.

La iniciativa "La Hora del Planeta", que nació en 2007 en Sidney (Australia) y es organiza por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), está considerada como una de las mayores campañas globales de movilización y de lucha contra el cambio climático.

Desde sus inicios, se ha logrado que participarán más de siete mil ciudades y pueblos de 160 países, que intentan demostrar que un futuro basado en las energías limpias es posible.

Guatemala no quedó al margen de la celebración.

No era la Torre Eiffel de París, ni la Sagrada Familia de Barcelona, ni tampoco el cañón de Colorado, pero centenares de personas se acercaron la tarde del sábado al zoológico La Aurora, en solitario o con toda la familia, para aportar su granito de arena a una acción que califican de "primordial".

El zoo de Guatemala, que vivió su particular noche a oscuras, con tres áreas diferenciadas: la africana, con ñus, cebras, gacelas, jirafas y leones; la asiática, con especies como el tigre, la pitón reticulada o el binturong; y la americana, donde se puede apreciar al tapir o al mono más pequeño del mundo, la marmoseta.

Todos estos animales, y otros muchos, adquirieron ayer un protagonismo especial, en donde niños y mayores percibieron las sensaciones que estos seres trasmiten a la luz de la luna, aunque la dificultad de verlos era un hándicap que todos estaban dispuestos a asumir, algunos con resignación y otros ayudados por una linterna.

Sonia Solís, una de las integrantes de La Hora del Planeta en Guatemala, declaró a Efe que la elección de la ubicación no fue una decisión tomada al azar.

"Ambos compartimos la visión de proteger y conservar la naturaleza y, como no, los animales en peligro de extinción", proclamó la activista.

Por ello, este año ambas instituciones decidieron "unir esfuerzos" para vivir la Hora del Planeta de la forma "más grande que nunca se ha hecho en Guatemala".