Esta mañana, una noticia conmocionó en las redes sociales; Kimberly Ruano, víctima del ataque con granada en el Hospital General San Juan de Dios, había fallecido.

Kimberly era una persona alegre, optimista, y con un carácter fuerte, según nos contó Brenda Rodríguez Lemus, amiga cercana de Ruano.

"Ella se daba a querer, era muy especial y alegre", expresó Rodríguez.

La familia de Kimbery era unida, sus hermanos más pequeños son Luis Andrés y David. Sus padres Luis y Suly.

Ella amaba a los perros y a los gatos, señaló Brenda, quien además no comentó que ella soñaba con ser periodista.

Ruano, de 29 años, tenía mes y medio de trabajar en el Departamento de Investigación Materno Infantil del Área Rural de ese hospital.

"Ella estaba feliz de trabajar allí, me decía que era el trabajo que había soñado y que le gustaba atender y ayudar a la gente", afirmó Rodríguez.

La mañana del 10 de marzo salió, como todos los días, a comprar su refacción cuando un grupo de hombres a bordo de un vehículo lanzaron una granada y dispararon contra los guardias de un vehículo del Sistema Penitenciario; ella fue alcanzada por las esquirlas de la granada en la cabeza.

Su estado era delicado y luego de varias intervenciones quirúrgicas, los médicos la mantuvieron en coma inducido.

Sin embargó, una infección terminó con su vida.

Sus amigos y familiares han expresado su dolor y tristeza dejándole varios mensajes en la cuenta personal de Facebook.