Cárcel


Ministra de Gobernación, Eunice Mendizbal legalizó la detención de mujeres en Cuartel Matamoros.
• Legal. A través del Acuerdo Ministerial 484-2015 se creó el “Centro de detención para hombres y mujeres de la zona 1”.
• Objetivo. El área donde están los 18 reos, incluida Baldetti, será para el cumplimiento de penas y de prisión preventiva.
• Apartada. Una jueza visitó el lugar el fin de semana y constató que Baldetti está en una área “distante” de los hombres sin mencionar las comodidades.

Usando un saco azul y blusa beige, la ex vicegobernante se sentó en el banquillo de los acusados por liderar una red de contrabando aduanero. “Me abstengo”, mencionó ante el juez de Mayor Riesgo B, Miguel Gálvez durante el primer día de la audiencia de primera declaración.

Baldetti fue trasladada del cuartel Matamoros, en la zona 1 de madrugada. Más de 60 policías y guardias realizaron un despliege jamás visto para “protegerla”.

A usted, doña Ingrid Roxana Baldetti Elías, se le sindica de formar parte de una organización criminal”, inició la acusación el fiscal José Antonio Morales.

“Mañana (hoy) pediré al juez que mi defendida sea beneficiada con medida sustitutiva”.
Mario Cano, defensor de Roxana Baldetti, ex presidenta

La Fiscalía la sindicó de “haber recibido Q28.5 millones de quetzales”, en sobornos.

Morales comenzó su exposición y como indicios de prueba reprodujeron más de 60 audios con los cuales buscan que Baldetti afronte un proceso penal por delitos de caso especial de defraudación aduanera, asociación ilícita y cohecho pasivo.

En algunas escuchas se menciona a una “la señora”, “la mera señora” y “la 2”, además se refieren a conversaciones con Juan Carlos Monzón, quien fue su secretario privado y es mencionado como “el privado de la 2”.

La ex funcionaria sonrió, estuvo seria, se maquilló, comió galletas durante la reproducción de las conversaciones.

Durante la jornada la Fiscalía sostuvo que Baldetti participó en “La Línea” al menos desde el 8 de mayo de 2014 al 16 de abril de 2015.

Se le observó cuando tomó unas hojas y un lapicero, y escribía atenta: “Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo…”. Cuando se compartió el papel que había escrito en redes sociales decenas de ciudadanos calificaron la acción de “hipocresía”.