Una torsión gástrica fue lo que le causó la muerte a F-9 “Jack”, el pastor alemán que utilizaba la Subdirección General de Análisis de Información Antinarcótica del Ministerio de Gobernación, y aunque recibió asistencia de veterinarios no resistió a la cirugía.

La mascota que llevaba ocho años de servicio, había sido entrenado en la Escuela Centroamericana de Entrenamiento Canino para localizar droga y dinero.

Entre las acciones donde participó el perro fue en el caso único de droga impregnada en ropa, que provenía de Bolivia, la ubicación de tres kilos de cocaína con destino hacia España, el decomiso de US$435 mil dólares en el Aeropuerto Internacional La Aurora que intentaba trasladar una mujer con doble nacionalidad.