La "crisis" financiera, a la que aducen las instituciones del Estado, continúa. El presidente del Organismo Judicial, Josué Baquiax, ha decidido que se apaguen las luces en todos los juzgados y así, ahorrar en los gastos.

La orden comenzará el 28 de enero a las 15:30 horas porque "no disponen del dinero suficiente para el pago de servicios ni para el pago de planilla".

En las salas donde se realicen debates podrán mantener encendidas las luces.

Baquiax ha explicado que en las cuentas bancarias del ente juzgados se disponen de Q5 millones, y solo para el pago del bono de antigüedad se requieren de Q10 millones. Hacen falta, los salarios, servicios como energía eléctrica, agua, internet y arrendamientos.

“No vamos a tener recursos para pagar la energía eléctrica”, menciona Baquiax al explicar la decisión de apagar los interructores.

“La justicia es un servicio esencial, no podemos cerrar juzgados, por lo que vamos a buscar paliativos”, ha recalcado.

Baquiax reconoció que existen Q370 millones de fondos privativos, pero no se pueden usar porque son producto de fianzas y multas pagadas por personas sujetas a proceso, que tiene que ser devueltos cuando el acusado sea absuelto.