El plan piloto
  • Nebaj. En este municipio de Quiché, el 94% de su población es indígena, el nivel de pobreza extrema asciende a 29.51% y fue uno de los lugares más golpeados por el conflicto armado.
  • Momostenango. En este municipio de Totonicapán el 98.84% de su población es indígena y el nivel de pobreza extrema asciende a 30.17%.
  • Jocotán. En este municipio de Chiquimula, el 81.5% de su población es indígena, y el nivel de desnutrición crónica en niños asciende al 67 por ciento.

Parte de los US$750 millones que el Congreso estadounidense aprobó el año pasado para Centroamérica, en especial para Guatemala, El Salvador y Honduras debido al plan de la Alianza para la Prosperidad (cuyo propósito es frenar la migración ilegal a esa nación), comenzarán a fluir este mes hacia el país, de acuerdo con Asisclo Valladares, comisionado presidencial para la Competitividad.

“De esos US$750 millones, son US$127 millones para proyectos para el desarrollo económico para Guatemala. Aparte son los recursos destinados para la seguridad, la lucha en contra del narcotráfico y para la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG)”, explicó Valladares.

Confirmó que los recursos llegarán por medio de la Agencia de los Estados Unidos de América para el Desarrollo Internacional (AID).

“Aún no tenemos información de cuánto será el desembolso, pero trabajaremos en conjunto la inversión”, expuso el funcionario.

Mientras los fondos llegan, Guatemala ha impulsado un plan piloto de trabajo en tres municipios: Nebaj, en Quiché; Momostenango, en Totonicapán; y Jocotán, en Chiquimula.  

Añadió que los factores que se tomaron en cuenta para priorizar estos tres lugares fueron los índices de pobreza, los de desnutrición infantil y el número de menores de edad no acompañados que emprenden su viaje a los Estados Unidos.

“Los resultados serán visibles a partir del inicio de 2017, ya que los proyectos y programas recién se echaron a andar a mediados de agosto”, expuso.

Hace unos días los presidentes de Guatemala, Jimmy Morales; de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén; y de Honduras, Juan Orlando Hernández, con el vicemandatario de Estados Unidos, Joe Biden, en la sede del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en Washington, en la que repasaron los avances de gobierno en el marco de este plan.

Morales, entre otros asuntos, expuso que “se ha aumentado significativamente la recaudación de impuestos a través de medidas judiciales y administrativas, y ha adoptado nuevos métodos para combatir la evasión y el contrabando".

En ese encuentro se conformó un grupo de alto nivel en el que también participan empresarios, con el propósito de definir proyectos para mejorar la infraestructura.