“Tenemos que institucionalizar esta cooperación en forma bipartidista, con el apoyo del Congreso”, expuso, durante una entrevista con “Efe”, el subsecretario adjunto de Estado para Centroamérica y el Caribe, Juan González.

El propósito, explicó, es asegurar que, “gane quien gane en noviembre, ya tengamos un nivel de cooperación con la región y con el Congreso para establecer un plan plurianual en Centroamérica”.

“Esta no es una cosa que se va a solucionar de un día para el otro”, agregó, en referencia a la crisis migratoria y a las dificultades del triángulo norte tienen en distintos ámbitos.

La gestión de Barack Obama ha entablado una estrecha cooperación con Guatemala, El Salvador, y Honduras y ha solicitado para 2016 y 2017 una partida de US$750 millones para echar a andar el plan de la Alianza para la Prosperidad, cuyo propósito es apoyar el desarrollo para evitar la migración de las  personas.

Presidencia

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En ese sentido, el presidente Jimmy Morales ha asegurado que ese es uno de los “temas importantes” con los Estados Unidos. “Afecta al receptor y al emisor de los inmigrantes”, aseguró el gobernante.

González aseguró que el gobierno tiene “confianza” en que “el próximo presidente va a ver que los esfuerzos en Centroamérica necesitan apoyo continuo y van a seguir”.

En ese sentido, planteó la posibilidad de trabajar en el largo plazo, por ejemplo a cinco años, “siempre y cuando se vea que los líderes de la región están tomando esas decisiones políticas necesarias para que nuestra asistencia tenga impacto”.

Hasta ahora, EE. UU. ha condicionado el apoyo económico a que las naciones centroamericanos cumplan con objetivos específicos en materia de seguridad o de reformas institucionales. “No hay ninguna cantidad de asistencia de Estados Unidos que solucione el tema sin el apoyo político del gobierno, del sector privado y de la sociedad civil de esos países”, agregó.

Por ahora, aseguró que los compromisos políticos indicados por los tres países son muy positivos y se están viendo progresos sobre el terreno en distintos ámbitos, que se podrán demostrar con “resultados concretos” que se anunciarán próximamente.

A pesar de la ayuda que se ha brindado, han sido constantes los señalamientos de injerencia de ese país en asuntos internos.

“No hay presión, sino un interés común. Por ejemplo, nos ponemos de acuerdo  en temas con el del plan de la Alianza para la Prosperidad, en donde hay un aporte, sin retorno. También existe un compromiso de Guatemala de invertir esos recursos en los puntos donde se registra mayor migración”, explicó.

Con información de EFE