El presidente de la junta directiva del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) habló con Publinews sobre las acciones que han impulsado durante los nueve meses que lleva en el cargo.

¿Qué ha podido determinar de la auditoría que ofreció, cuando asumió su cargo?
Durante la gestión que me ha tocado desarrollar se han hecho varias auditorías. Una, por ejemplo, para evaluar las plazas 029 que fueran irregulares y otra es la evaluación integral de la administración de los recursos humanos. Este último tema es primordial, ya que es el que genera resultados. Luego de esto, calculo que a unas 200 personas se les dio de baja. Tenemos 16 mil trabajadores, pero la mitad no cuenta con una relación laboral formal y, por ende, no disfruta de los beneficios del seguro social. Además, tenemos dificultades para conseguir un médico especialista, porque las condiciones no son las mejores en el mercado.

¿Qué tan grave es el déficit de médicos?
Si vamos a todas las clínicas, faltan profesionales, sobre todo especialistas y subespecialistas que, por supuesto, en el mercado pueden obtener remuneraciones mayores de las que nosotros podemos ofrecer y con condiciones mucho más ventajosas. Necesitamos contratar más gente, ya que tenemos médicos que en jornadas de ocho horas y con salarios bajos atienden de 30 a 40 pacientes diarios. Es un tema que hay que resolver. Por otra parte, tenemos una mora en la construcción de infraestructura. El mes pasado sometí a consideración de la junta directiva una propuesta de un plan maestro de infraestructura para los próximos cinco, diez y 25 años.

Hace unos días se inauguró el hospital em Puerto Barrios, Izabal.

Hace unos días se inauguró el hospital em Puerto Barrios, Izabal.

IGSS

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¿Cree que fue la corrupción de gestiones anteriores la que no ha permitido  avances durante tantos años? Todo ha incidido. Creo que el problema de fondo es que algunos de los responsables anteriores no se compenetraron con el verdadero espíritu del cargo, que es realmente administrar la seguridad social del país. La desviación de la institución de los verdaderos objetivos no solo se da por impulso interno, sino que hay agentes externos desde la política y desde ciertos sectores empresariales cuyo propósito es desviar a la entidad y sus recursos para beneficios propios.
 
La anterior administración del IGSS salió de una manera polémica, ¿qué otros indicios han encontrado?
La mora en la adopción de las estrategias y decisiones que eran imprescindibles para sacar adelante al seguro social.

Algunos criticaron su designación, debido a que la hizo el expresidente Otto Pérez. ¿Cuál es su respuesta?
Siempre hay que preservar la inocencia de aquel que no ha sido condenado. A mí la condena que se me hace es porque ejercí profesionalmente un trabajo de asesoría o  porque gocé de la confianza de un presidente de la República que terminó su administración de una manera irregular. Fui ministro de Trabajo y nunca se me señaló de algo anómalo. Claro, se puede hablar, pero a las críticas les he salido al paso con seriedad y trabajo.

¿Ha tenido acercamientos con el presidente Jimmy Morales?
Con el mandatario Morales no he tenido la oportunidad de reunirme, pero sí, varias veces, con el vicegobernante. Acordémonos que el IGSS es una dependencia autónoma. Tenemos una relación fluida con el ministro de Salud, con vías a materializar la coordinación entre las instituciones relacionadas con la salud pública.

Después del caso IGSS-Pisa, ¿los trabajadores tienen temor de conformar las juntas licitadoras?
Claro. Luego de este caso, tuvimos que cancelar casi todas las licitaciones.

¿Qué tipo de tratamientos son en los que tienen mayor problema en cuanto costos y abastecimiento?
Tenemos un conjunto muy grande de padecimientos que responden a una epidemiología nacional, los problemas gástricos y los neumológicos, pero también están las enfermedades catastróficas, que deben tener un tratamiento mucho más especial.

Recauda la SAT y le gira los fondos al IGSS,  ¿es así?
La contribución que está definida para este año nos alcanza para atender dos meses a los trabajadores y a los jubilados del Estado. Los diez meses restantes son financiados por los empleados y los patronos privados.

¿La edad de la jubilación es la correcta?
La que está ahora es la aconsejable.