La sesión, programada para las dos de la tarde, comenzó con una hora de retraso. La agenda del día incluía los cambios electorales, la ley probosque, la elección del encargado del Instituto de la Defensa Pública Penal, entre otros temas.

Sin embargo, la orden del día se modificó.

Primero, se aprobó una moción para dispensar del dictamen a las reformas a la Ley de Compras y de Contrataciones del Estado.

Luego, se aplicó el mismo procedimiento con la norma del Orden Público. Con esto, ambas iniciativas pueden ser  conocidas por el pleno en cualquier momento.

Seguido, se conoció el proyecto de presupuesto de 2016, que asciende a Q72 mil 430 millones, y se le envió a la Comisión de Finanzas. En este punto el proceso se entrampó. Roberto Alejos, de Todos, propuso ampliar el número de integrantes de esa sala de trabajo o crear una mesa técnica para que más diputados se sumen al análisis del gasto para el próximo año.

Aunque esa propuesta no logró el apoyo necesario, se generó una discusión.  “Vamos a esperar a ver quién gana la segunda vuelta para ver si ampliamos los integrantes de la comisión”, aseguró Leonardo Camey, presidente de esa sala de trabajo y diputado de Líder.

“Lo que se evidencia es que esa sala de trabajo, que está conformada por Líder y el PP, quiere bloquear que discutamos este proyecto”, agregó Alejos.

“Cómo puede conocer esa comisión el presupuesto si muchos de sus integrantes están antejuiciados”, expuso Mario Taracena, de la UNE.

Después, se conoció en su primera lectura las reformas electorales.

En agosto, la CC aseguró que la Carta Magna establece que cualquier ley de rango constitucional tiene que ser aprobada con 105 votos, por lo que ordenó repetir todo el proceso.  El pleno ya había dado luz verde en dos debates.