En medio de la crisis política que vive Guatemala por los recientes casos de corrupción que desencadenaron manifestaciones masivas y la dimisión del que hasta el miércoles era el presidente del país, Otto Pérez, más de 7.5 millones de guatemaltecos, aptos para votar, fueron llamados para acudir a las urnas.

Familias completas, personas de la tercera edad, de diferentes religiones y etnias, jóvenes e incluso niños atendieron el llamado de esta fiesta cívica.

“El voto viene a dar confianza y debe ser recompensado con la misma actitud, porque, si el pueblo cumple, los funcionarios también lo deben hacer”, afirmó el presidente guatemalteco, Alejandro Maldonado, después de haber emitido su sufragio.

No debemos desperdiciar esta oportunidad y ejercer nuestro derecho democrático”, agregó Thelma Aldana, jefa de la Fiscalía.

En algunos lugares hubo disturbios y en otros todo marchó con tranquilidad.