Minutos después de que quedara integrada la comisión pesquisidora que evaluará la solicitud de antejuicio en contra del presidente Otto Pérez, un grupo de manifestantes cerró con candados las puestas del Congreso.

"Que sigan trabajando, que cumplan sus ocho horas de labores", gritaban los inconformes. Otra de las consignas fue "que renuncie Otto Pérez, queremos justicia".

Por varias horas mantuvieron encerrados a los diputados y trabajadores de ese organismo. Por momentos su volvió tensa la situación.

Luego de que llegó un contingente de la Policía Nacional Civil y trabajadores de la Procuraduría de los Derechos Humanos para conversar con los manifestantes, se acordó abrir las puertas del Palacio Legislativo.