El exsecretario de la Presidencia, Gustavo Martínez, yerno del exgobernate Otto Pérez, sufrió un revés judicial ya que una jueza rechazó su solicitud de modificarle los delitos.

Martínez deberá seguir en prisión en el cuartel Mariscal Zabala.

La titular del Juzgago Quinto, Judith Secaida, rechazó la petición de Martínez que pretendía modificar la medida de coerción y recuperar la libertad.

El caso

Martínez es vinculado a un caso de corrupción denominado "Redes" en la que supuestamente modificó la agenda del entonces presidente, Pérez, para realizar reuniones con personeros de la empresa Jaguar Energy.

Los delitos que se le tipifican a Martínez son de asociación ilícita y tráfico de influencia.

La fiscalía acusa a Martínez de integrar una red que intercambiaba favores entre el Ministerio de Energía y Minas a través de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) y  donde se pudo haber beneficiado con un contrato de US$120 mil, pagados por la empresa Jaguar Energy a través de un contrato ficticio con una tercera persona.