Aunque la ex vicepresidenta Roxana Baldetti trató de evitar las cámaras cuando fue capturada en un centro asistencial por ser sospechosa de integrar una estructura que se dedicaba a la defraudación aduanera desde la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), así ha cambiado en un año que lleva en prisión.

Baldetti fue detenida el 21 de agosto del año pasado después de tres meses de haber renunciado a su cargo en el Ejecutivo tras es el escándalo de que red denominada La Línea, donde uno de los principales cabecillas era su secretario Juan Carlos Monzón Rojas.

La exfuncinaria fue llevada a la cárcel del cuartel Militar Matamoros, por lo que varios ciudadanos rechazaron la decisión de la ministra de Gobernación Eunice Mendizábal.

Días después de haber ingresado al centro de detención, Baldetti tuvo que ser trasladada al Centro Médico Militar, sus abogados indicaron que pidieron el traslado para que se le retirara un catéter por el tratamiento que recibía. Días después se presentó una exhibición personal para corroborar que la ex vicemandataria continuaba en ese lugar.

En septiembre Baldetti fue trasladada al centro de detención para mujeres Santa Teresa, en la zona 18, por lo que nuevamente fue cuestionado el Ministerio de Gobernación por el espacio que le otorgaron.

A mediados de noviembre la ex vicepresidenta nuevamente solicita un permiso para ser trasladada a un centro médico privado en Mixco.

Baldetti enfrenta otros procesos como el caso Lago Amatitlán, TCQ, La Cooperacha y Cooptación del Estado.