El ex vicepresidenciable por el partido Libertad Democrática Renovada (Líder) y ex presidente del Banco de Guatemala, Edgar Barquín, se puso este miércoles a disposición del juez, por medio de un memorial y así evitar ser detenido por su vinculación a un caso de lavado de dinero. 

Barquín es señalado por el Ministerio Público (MP) y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala por los delitos de asociación ilícita, peculado por uso, financiamiento ilícito a partidos políticos y tráfico de influencias.

Los entes investigadores solicitaron antejuicio en contra del entonces candidato a la vicepresidencia el pasado 15 de julio y la Corte Suprema de Justicia (CSJ) inició el trámite y nombró un pesquisidor; sin embargo, al dejar de ser candidato, por quedar en tercer lugar en la contienda por la presidencia y vicepresidencia, pierde ese derecho.

El martes por la noche un juez avaló la solicitud de arraigo por lo que que Barquín tiene prohibido salir del país.

En "análisis" su captura

La fiscal general, Thelma Aldana, informó en una conferencia de prensa que analizan el caso en contra de Barquín y que esperan solicitar la captura en breve.

"Lo que se refiere específicamente al señor Edgar Barquín, recordemos que hay diversas escuchas telefónicas, particularmente una donde él se comunica con (Francisco Morales) 'Chico' dólar y le ofrece que van a llegar personas de la Intendencia de Verificación Especial y le hace relación a una de las empresas que maneja porque las personas llegarán a Jutiapa con el ánimo de apoyarlo en su problema y el problema que tiene es lavado de dinero".

El caso

El 15 de julio la Fiscalía y la CICIG solicitaron antejuicio en contra de Barquín y detuvieron a 11 personas que integraban una red de lavado de dinero la cual contó con la colaboración de los diputados Jaime Martínez Lohayza y Manuel Barquín, así como de su hermano Edgar Barquín.

Modo de operar
Integrantes de la organización recolectaban el dinero a través de personas particulares y de algunas organizaciones que ya han sido investigadas en el país y en el exterior por lavado de dinero.

Francisco Morales, alias "Chico dólar"  introducía este dinero al sistema financiero (en dólares o quetzales) a través de unas 200 empresas ficticias y de testaferros, quienes a su vez transferían el dinero a sus cuentas hacia diferentes países (Estados Unidos, China, Hong Kong, Taiwán, Corea del Sur, Islas Caimanes, Francia, Turquía, Colombia y Brasil) aparentando que provenían de transacciones comerciales.

Se documentaron 686 transferencias al exterior que ascienden a US$33 millones (aproximadamente Q255 millones) pero se estima que las operaciones de lavado podrían llegar a Q937 millones.

Para garantizar su permanencia y solidez, dicha red estaba protegida por círculos de poder. Se estableció que Edgar Barquín, quien fungía en ese entonces como presidente del Banco de Guatemala y la Junta Monetaria, ayudó para que Morales Guerra saliera intacto de las investigaciones de las instituciones fiscalizadoras y de investigación.

También contó con la colaboración de los diputados Jaime Martínez Lohayza y Manuel Barquín, este último dispuso que se utilizaran sus oficinas y colaboradores del Congreso para asesorar, apoyar y trasladar documentación a Morales Guerra. Mientras que Silvia Antonieta Guevara Prado -quien fungía como gerente de una sucursal del Banco G&T- en Asunción Mita, Jutiapa, lo asesoró y alertó sobre los controles de la Intendencia de Verificación Especial (IVE).