Tras la presentación de la iniciativa para reformar la Ley orgánica de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), el grupo denominado G-40, integrado por economistas y analistas fiscales rechazaron algunos cambios que contienen el anteproyecto 5056.

Los puntos a los que se oponen es una readecuación presupuestaria por el Ministerio de Finanzas Públicas, la toma del control del Ejecutivo en decisiones tributarias y aduaneras, y concentrar el poder en la figura del superintendente.

Además, consideran que puede continuar la politización y control por el gobierno de turno, ya que se integraría un directorio donde participen los ministros de Estado con funciones políticas, quienes a su vez nombrarían al superintendente.

También muestran su preocupación que dichas modificaciones afectarían la eficacia y efectividad de la Administración Tributaria, pues atenta contra la autonomía e independencia de la SAT.

Por lo que proponen que los cambios se apeguen a lo preceptuado a la Ley del Congreso, como también que los dictámenes a la iniciativa sea técnica e independiente.