Cada niño que nace en el país tiene una deuda de Q7 mil. Este es el indicador que el Banco de Guatemala (Banguat) usa, desde hace varios años, como referencia para explicar el nivel de la deuda pública.

Este déficit es el conjunto de los pasivos internos y externos que contrae el Estado.

Según el Minfin, el año pasado la deuda pública en el país ascendió a Q111 mil 243 millones. En un año la externa se redujo en Q236 millones. En 2013 fue de Q53 mil 875 millones, mientras que en 2014 pasó a Q53 mil 639 millones. Y la interna se ubicó en aproximadamente Q58 mil millones.

Estadísticas de la cartera del Tesoro revelan que durante 2014 el Estado pagó Q8 mil millones de deuda, de los cuales Q2 mil millones fueron de intereses por préstamos y eurobonos.

A pesar de que, según los expertos, este déficit es manejable, cada año aumenta.

De acuerdo con el Banguat, en diciembre de 2011 era de Q88 mil 700 millones; en 2012 subió a Q96 mil 468 millones; en 2013 alcanzó los Q105 mil millones y el año pasado, los Q111 mil millones. Este pasivo alcanza a la fecha aproximadamente 25% del Producto Interno Bruto (PIB).

“La sugerencia es que Guatemala no debe endeudarse más de sus capacidades para no afectar al bolsillo de la población. Es necesario mantener este nivel para evitar los problemas por la incapacidad del pago”, les ha explicado Pedro Prado, analista de Asíes, a los medio de comunicación.

“Se endeuda para pagar otras cuentas y en gastos de funcionamiento y no para invertir en obras. Esa es la razón por la que crece esa cifra”, expresó Luis López, economista de la Usac.

Hugo Maúl, director del área económica del CIEN, afirma que el ritmo de deuda debe mantenerse.
“Entre más alto el nivel, así es lo que debe cada uno. No hay que elevar este monto”, aseveró Maúl.