La erradicación de las plantaciones de amapola de opio, que sirve de materia prima para fabricar drogas como la heroína y la morfina, se realizó en dos comunidades del municipio de Tajumulco, San Marcos, unos 350 km al oeste de la capital guatemalteca, indica un comunicado de la entidad.

El informe precisa que las plantaciones estaban cultivadas en unas 9.000 hectáreas.

En los operativos participaron más de 300 policías antinarcóticos y fiscales, apoyados por elementos del Ejército, unos 75 vehículos y cuatro helicóperos.

Sin embargo, en este primer operativo del año no se reporta ningún detenido.

Según estimaciones del ministerio, las plantaciones están valoradas en más de 15 millones de dólares.

Decenas de familias pobres del oeste guatemalteco cultivan marihuana y amapola de opio ante la falta de empleo u otros medios de sobrevivencia.

Estados Unidos apoya a Guatemala con programas de cultivos alternativos para campesinos dedicados al cultivo de la amapola.