Luego de la balacera del 10 de marzo en el San Juan de Dios en el momento en que un reo era trasladado a ese lugar en el que murieron dos personas y más de 20 resultaron heridos, los ministerios de Salud y de Gobernación firmaron un convenio de cooperación institucional para evitar el traslado de los privados de libertad a los centros asistenciales.

El primer proyecto es la edificación de una clínica en Fraijanes, que tendrá un costo de Q1 millón, informó Mauricio López, ministro del Interior.

El propósito, de acuerdo con Luis Monterroso, jefe de la cartera de Salud, es evitar una tragedia como la de ese día.

“Cada día se mueven 350 reos hacia tribunales y 25 hacia los hospitales. Cada salida implica un riesgo y es esto lo que se quiere evitar”, expuso Monterroso.

López informó que esta es la primera fase de este convenio. “La segunda consiste en la instalación de una clínica en el Centro Preventivo para Varones de la zona 18 en junio. La tercera es la construcción de una clínica de atención para los reos en agosto”, expuso.

 “Este acuerdo es inédito y va a servir en dos sentidos. Uno para la población que asiste a los hospitales y el otro para lograr una mejor atención para los privados de libertad, para que sean atendidos en los mismos centros carcelarios”, expresó el presidente Otto Pérez.