Cuando se camina sobre las toneladas de tierra que sepultaron las casas en la colonia El Cambray II, Santa Catarina Pinula, es imposible no detenerse a observar la parte del cerro que se derrumbó. 

La tragedia de la noche del 1 de octubre de 2015 está viva en la memoria de muchas personas, pero es una cicatriz en el alma de familiares y amigos quienes lograron sobrevivir o llegaron en busca de los suyos en la oscuridad. 

Así es la trágica historia de Samuel Morales, quien el año pasado excavó para localizar a su familia. El alud sepultó a su esposa, sus dos hijas y su pequeño hijo.

"Durante los nueve días que estuve aquí excavando vi cosas horrendas que hacían las máquinas, ya que salían las personas partidas. Esas imágenes a la larga me sirvieron para madurar un poco para cuando me tocara hallar a mi familia", señaló Morales.

El guatemalteco relató lo duro que fue ver como sacaron a su hijo, quien salió colgando de los dientes de la excavadora. 

"El nene salió entero pero su cabecita se quebró, yo mismo comencé a unirle su cerebro, pero las rescatistas me dijero que ellas lo harían", añadió.