El coronel retirado Esteelmer Francisco Reyes Girón, quien fue condenado a 120 años de prisión por haber mantenido una esclavitud sexual a 15 mujeres indígenas en una base militar durante el conflicto armado interno, fue trasladado a la Sala de Apelaciones de Mayor Riesgo por una apelación y sorprendió cuando solicitó otros magistrados.

El militar retirado de 59 años recusó a la Sala que es presidida por Anabella Cardona con el argumento que “sean otros magistrados los que conozcan mi apelación”. Cuando le brindaron la palabra explicó que la judicatura había conocido “parte del proceso”.

El juicio

El 1 de febrero de 2016 comenzó el juicio en el Tribunal de Mayor Riesgo A que preside Yassmín Barrios en contra de Reyes y el excomisionado militar Heriberto Valdez, de 74 años.

Las violaciones ocurrieron entre 1982 y 1983 en un destacamento militar en la comunidad de Sepur Zarco, entre los departamentos de Alta Verapaz e Izabal.

Valdez fue condenado a 240 años de prisión.

Ambos fueron culpables de los delitos contra los deberes de la humanidad en su forma de violencia sexual, por atentar contra la dignidad personal y asesinato.

Militares iban a “descansar”

Durante el debate la fiscal Hilda Pineda argumentó que los soldados violaron a las mujeres durante seis meses en turnos de tres días cada una. “Era como su descanso”, las obligaban a cocinar, las inyectaban para no quedar embarazadas y hasta a abortaban.