El secretario general del Ministerio Público, Carlos Ruiz junto a Federico Velarde, jefe del departamento de tecnología de la Procuraduría de los Derechos Humanos, comprobaron el trabajo que se realiza el laboratorio de acústica y lingüística donde analizan las voces de los delincuentes.

“Es importante contar con una herramienta que vincule a los reos con las extorsiones y que sea una prueba certera ante un juez”, mencionó Ruiz en la sede del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif).

El laboratorio inició a funcionar el 17 de julio de 2014 y cuenta con un software especial creado en España, con el que después de varias pruebas de lectura, conversación y comparación de voces se logra determinar e identificar a una persona. La inversión es de Q1 millón y ha sido parte de nuestro presupuesto y parte de donación, mencionó el director del Inacif, Jorge Nery Cabrera.

El laboratorio está a cargo de la criminóloga Karla López y un ingeniero en comunicaciones.

Cuenta con una cabina insonorizada en la que el sindicado habla por teléfono, lee y platica. Tiene también una sala de vistas para juez, abogados, fiscales y otros sujetos procesales para que la grabación sea certificada.

Desde agosto, cuando iniciaron con la judicialización de las extorsiones, cuentan con la participación de 50 casos y una sentencia.

Velarde mencionó que el aporte para el sector justicia es importante.

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