“Detención es positiva”
Análisis de José Carlos Sanabria

La detención es positiva ya que demuestra las prácticas de tráfico de influencias que son comunes en las instituciones. Sin embargo, la captura de otro presidente del Congreso alimenta la mala imagen que tiene la ciudadanía del Legislativo, pero envía un mensaje de que las investigaciones contra los diputados continúan su curso.
 

Además, el Ministerio Público acusa al exdiputado del Partido Patriota (PP) Gudy Rivera del delito tráfico de influencias.

La detención del exlegislador y allegado de la ex vicepresidenta Roxana Baldetti se debe a la denuncia que presentó la exmagistrada de Apelaciones Claudia Escobar Mejía en 2014.

De acuerdo con el ente investigador Rivera buscó presionar a la magistrada para que resolviera a favor una resolución del Tribunal Supremo Electoral donde suspendía al PP por seis meses por campaña anticipada y cancelaba como secretaria general a Baldetti.

Los fiscales mencionaron que el excongresista trató de enmendar su error y le ofreció los votos necesarios para que Escobar fuera reelecta como magistrada. Entre las pruebas que presentó Escobar en la denuncia fue un audio donde el expolítico le ofrece el cargo en el Organismo Judicial.

Rivera fue presidente del Congreso en 2012, cuando era el primer año del gobierno del PP, y su detención se llevó a cabo en su residencia en zona 11 de la capital.

A su llegada a la Tribunales, el expresidente del Congreso mencionó que era un hombre de derecho y respetuoso de la ley, por lo que si cometió un delito se tendrá que seguir el debido proceso.
Asimismo, explicó que fue el abogado Vernon González Portillo que lo invitó a una reunión donde le presentaron a Escobar.

Siempre me he caracterizado por ser una persona transparente, no vi mayor cosa de hablar con una compañera del licenciado Vernon donde se hablaron varios temas”, añadió Rivera.

El exdiputado fue ligado a proceso y enviado a prisión preventiva al cuartel militar Mariscal Zavala por el juez Adrián Rodríguez.

Escobar indicó que la captura del exdiputado es un caso paradigmático, ya que fue un ataque al sistema de justicia, lo cual evidenció la interferencia de los poderes del Estado que buscan grupos de interés.