Alejando José Galindo Arellano no logró pasar los controles en el Aeropuerto Internacional La Aurora, zona 13. Su misión era llevar droga hacia otro país. El escondite era su propio cuerpo, por eso la Policía Nacional Civil (PNC) lo ha denominado el caso del “correo humano”.

El vocero de la policía, Jorge Aguilar, informó que Galindo Arellano fue llevado a un sitio aparte del aeropuerto para hacerle la revisión. Luego de un procedimiento el “correo humano” expulsó 28 envoltorios con droga.

La prueba de campo con reactivos hecha por expertos del Ministerio Público (MP) y de la policía reveló Galindo Arellano transportaba cocaína en su estómago.

El riesgo de quienes usan su cuerpo para el trasiego de droga, además ir a la cárcel, es de muerte, como lo que le ocurrió a un joven que viajaba de Portugal a Irlanda.