1. Aprovéchala para facilitar tus pagos, cubrir urgencias o sucesos inesperados. Recuerda que es de gran ayuda, si la empleas dentro de tu presupuesto y línea de crédito autorizada.

2. Evita el impulso de dar el tarjetazo sin tomar en consideración tu capacidad de pago.

3. Si la usas para cubrir tus gastos diarios, puedes acumular una deuda difícil de saldar, ya que cualquier atraso representa el cobro de interérese por pago tardío.

4. Cubre puntualmente tus requerimientos. Cada vez que dejas de cubrir a tiempo aumenta tu deuda, además puede repercutir en un registro negativo de tu historial crediticio.

5. Abona más del mínimo señalado en tu pago mensual, porque así reducirás el monto y plazo de tu deuda y mantendrás el control de tus finanzas. Recuerda que hasta 95% de este requerimiento corresponde al pago de intereses y sólo 5% sirve para cubrir el capital.

6. Cancela la tarjeta de crédito que no uses. De esta forma otros cargos cuota anual.

7. Revisa siempre tu estado de cuenta. Conserva tus comprobantes. En caso de errores u omisiones.

8. En caso de robo o extravío, repórtala de inmediato al centro de atención telefónica del banco emisor del plástico.