El miércoles 5 de octubre, una noticia acaparó las redes sociales y a algunos medios de comunicación. La estudiante Astrid Lucía Samayoa Morales se encontraba desaparecida.

La joven de 19 años asistió esa mañana a clases en la Universidad San Carlos de Guatemala. Algunos compañeros indicaron que la vieron por última vez entre 8 y 10 de la mañana. Desde que ya no se supo nada de ella inició una campana mediática para encontrarla.

Su padre, Roberto Samayoa, indicó en una entrevista que su hija no tenía enemigos ni tampoco había recibido amenazas. Luego se dio a conocer que había un supuesto video, que nunca salió a la luz, donde se ve a la joven subir a un vehículo por su voluntad, lo que dio pie a muchas especulaciones.

El regreso a casa

El viernes 7 de octubre, Lucía fue localizada en el departamento de Izabal. Aunque las autoridades no dieron mayores detalles, la Policía Nacional Civil (PNC) publicó una fotografía momentos después del rescate.

El blog de la Agencia Mentes Brillantes realizó un análisis corporal de la joven guatemalteca basándose en la imagen publicada por la PNC.

PNC

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1. Su sonrisa es auténtica

Esto es justificable, su felicidad se debe al hecho de ser rescatada. Aunque hubiera sufrido algún tipo de violencia, al recobrar su libertad es normal que sus emociones fueran así. Las emociones positivas intensas siempre se encuentran presentes.

2. No muestra signos de violencia física

Aunque en la foto no se vean, no significa que no existen, el torrente de adrenalina puede calmar el dolor. El cerebro esconde toda emoción negativa hasta encontrarse con sus familiares.

Paul Ekman, investigador y analista corporal, cuenta que estando en Africa una madre había perdido a su hijo, la llevaron en Jeep por toda la aldea. Durante todo el camino la señora mantuvo una conversación normal, ante el asombro de sus acompañantes, ya que llevaba a su hijo sin vida en sus brazos

Conforme se acercaron a su destino, las expresiones de ella empezaron a cambiar. Al llegar y bajarse y ver rostros familares se quiebra en llanto y la emociones verdaderas fluyen, se muestra el dolor de una madre.

En el caso de Lucía puede ser igual, aunque se encontró con las autoridades, ellos no son rostros conocidos  y por eso es probable que las emociones más profundas las haya guardado.

PNC

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3. Estuvo solo 2 días desaparecida

Los estragos de la deshidratación o el falta de sueño aún no son tan evidentes y por eso es normal que no se viera demacrada o con signos de un largo cautiverio.

4. Su ropa es diferente a la mostraba el día de su desaparición

A través del lenguaje corporal no se puede determinar que sucedió, probablemente la policía o sus captores le dieron otra. En casos de secuestros es normal que las autoridades lleven ropa, esto con el fin de que si la víctima se encuentra desnuda tenga con que taparse, o si su ropa está sucia o con sangre, pueda mostrarse de mejor manera ante su familia o los medios