La agenda legislativa duerme desde que inició el año. En 2015 se ha convocado a dos sesiones. Una solemne el 14 de enero, cuando la nueva junta directiva, que encabeza Luis Rabbé, tomó posesión. La otra el 20 de enero, en la que los diputados declararon una plenaria permanente.  

De las diez convocatorias de trabajo, en cinco el cuórum se rompió minutos después de iniciada sin que se conociera un tema en específico. Las restantes no se llevaron a cabo debido a que no se presentaron los 80 funcionarios necesarios para iniciar un debate.

¿La razón? Algunos de los congresistas aseguran que el trabajo se ha estancado por una alianza entre el Partido Patriota (PP) y Líder con el propósito de que el pleno no conozca una prórroga del estado de Calamidad, a pesar de que la CC les ordenó a los congresistas conocerla.

“Hay un mandato de la CC, pero, aunque tenemos la obligación de aprobarlo o improbarlo, ambos le dan carta libre al Ejecutivo para que use recursos y contrate a los proveedores sin control de transparencia”, aseguró Nineth Montenegro, de EG.

“El estado de Calamidad ya no tiene vigencia. No hay motivos para que siga, pero Líder y el PP no lo conocen para que el Ejecutivo siga comprando sin controles”, aseguró Roberto Alejos, de Todos.

Analistas aseguran que durante este año, por ser electoral, no habrá grandes avances en el Legislativo.
“Este año electoral no es propicio para que camine una agenda. Muchos de los congresistas se interesan más en buscar la reelección que lograr los consensos para que el trabajo en ese organismo fluya”, expuso Cristhians Castillo, analista del Ipnusac.

El politólogo José Luis Morales afirmó que se prevé un año flojo. “Hay mucho más interés en la reelección que en el pueblo”, añadió Morales.