El inicio del nuevo debate oral y público fue suspendido el lunes luego de que el tribunal que iba a conocer el caso aceptó un recurso de la defensa del exjefe de Estado para separar a la presidenta de la judicatura, Jeannette Valdez, por haber emitido una opinión sobre genocidio en una tesis académica en 2004.

Una sala de apelaciones tiene que nombrar a un nuevo juez en sustitución de la recusada.

"Es lamentable para la democracia del país, lo que se hace es entorpecer el desarrollo de la justicia", dijo a periodistas Francisco Soto, director del Centro de Acción Legal para los Derechos Humanos (Caldh), querellante en el caso en apoyo a los familiares de las víctimas de genocidio.

Soto consideró que la defensa del exjefe militar provoca un "juego" con el objetivo de "entorpecer el desarrollo de la justicia" y retardar el inicio del proceso.

Ríos Montt se presentó ante el tribunal en camilla y con señales de agotamiento físico, debido a que sufre problemas en la columna vertebral y padecimientos cardíacos y oftalmológicos, según sus abogados.

En tanto Jo-Marie Burt, de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), quien viajó a Guatemala para observar el proceso, calificó como "una cachetada" para las víctimas la nueva interrupción del proceso.

La activista lamentó que "se debió esperar año y medio para el inicio del nuevo juicio" y al final fue suspendido porque "el objetivo de la defensa es no llegar a un nuevo debate".

El abogado de Caldh, Francisco Vivar, dijo a la AFP que "el retardo y la denegación de justicia significa impunidad".

Contrario a esos comentarios, el presidente del país, Otto Pérez, pidió a la comunidad internacional evitar presiones en el proceso, al tiempo de rechazar que en el país se haya cometido genocidio.

"Lo he dicho antes y lo voy a sostener, aquí (en Guatemala) no hubo genocidio", dijo el mandatario en una entrevista con una radioemisora local.

El 10 de mayo de 2013 Ríos Montt fue sentenciado a 80 años de prisión tras declararlo culpable de genocidio y falta de deberes a la humanidad, pero la máxima instancia judicial del país anuló la condena al alegar errores procesales y ordenó un nuevo juicio.

Junto con Ríos Montt es juzgado el también general retirado José Mauricio Rodríguez, su exjefe de inteligencia y quien fue absuelto en el anterior proceso.