Luego de cinco días de haber permanecido en huelga de hambre en el atrio de la Catedral, Brenda Hernández y Gabriela Flores, finalizaron dicha medida.

De acuerdo con compañeros de Hernández y Flores la decisión se debe al deterioro de la salud, pues empezaron a presentar problemas en las articulaciones.

Una de las razones por la que tomaron la decisión en declararse en ese estado fue para exigir la renuncia del presidente Otto Pérez, el aplazamiento de las elecciones y la aprobación de las reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos.