La joven paquistaní Sadia (no es su nombre real), de 23 años, vive en un pequeño pueblo llamado Punjad, fue violada por cuatro hombres. Pensó que el silencio podría protegerla de la humillación de ser reconocida como una víctima de abuso sexual.
 
Pero en los días y semanas siguientes a la violación, circularon dos videos, uno con duración de 5 minutos y otro de 40.

En los videos aparecen los cuatro violadores y se escucha al mismo tiempo que ella pide misericordia.

Poco después el video de la violación empezó a circular a través de teléfonos celulares en los pueblos cercanos de Punjab.

Cuando Sadia fue violada, ella no quizó denunciar, pero con las pruebas en todos lados decidió reportar lo sucedido y no fue dificil encontrar a los culpables en la pequeña comunidad.

Desde entonces, ella ha permanecido oculta en su casa, presa de la vergüenza.

 "No puedo dejar todo esto atrás hasta que los hombres sean castigados", aseguró Sadia al portal de la BBC.