El Gobierno boliviano acusó hoy al excomandante de la Policía Oscar Nina, encarcelado por supuesto blanqueo de capitales y enriquecimiento ilícito, de haber tenido vínculos con Joaquín "el Chapo" Guzmán, a través de un hijo del narcotraficante mexicano.

En declaraciones difundidas hoy por la radio estatal, el ministro de Gobierno (Interior), Hugo Moldiz, señaló que los antecedentes del caso de Nina no son recientes, pues "están en la llegada del hijo de un connotado narcotraficante mexicano, 'Chapo' Guzmán, que pasó cursos de pilotaje en Bolivia" hace tres años.

"Esa fue, todo parece confirmar, la fachada con la que se movió en el país. Tuvo relación con el entonces coronel Nina", señaló Moldiz, en alusión a la presencia en Bolivia de uno de los hijos de Guzmán, identificado por los medios locales como Jesús.

El exjefe policial, su hijo Óscar Hugo, que también es policía, y el capitán Xavier Millán, su exedecán, fueron enviados ayer al penal de Palmasola, en la región de Santa Cruz (este), con detención preventiva, dentro de una investigación por supuesto enriquecimiento ilícito, blanqueo de capitales y presuntos vínculos con el narcotráfico.

La Justicia también ordenó el embargo con carácter preventivo de los bienes de la familia Nina para determinar su valor y dispuso la detención domiciliaria de la esposa e hija del policía, quienes además deberán pagar una fianza de unos 2.873,6 dólares.

Las investigaciones preliminares indican que la fortuna de Nina ronda los dos millones de dólares.

Una de las fiscales que investiga el caso, Ana Luisa Heredia, dijo el miércoles que "la riqueza que tiene la familia no coincide con los ingresos económicos y menos con los sueldos que perciben", por lo que existen sospechas del delito de "legitimación de ganancias ilícitas".

En un acto con la Policía en Santa Cruz, el presidente boliviano, Evo Morales, aludió hoy al caso al cuestionar que algunos exjefes de la Policía se "aprovechen de la comandancia para cometer ciertos problemas" y advirtió de que estos "serán juzgados e investigados".

"Lamentablemente ni en la sociedad civil somos todos iguales y a veces ni en la Policía. Duele mucho que los excomandantes tengan algunas vinculaciones. Condenamos, repudiamos", señaló.

El ministro Moldiz, que estuvo en el mismo evento, declaró a los medios en Santa Cruz que la Policía se reunirá en las próximas horas para dar de baja de la institución a Nina, a su hijo y al exedecán.

"Van a ser dados de baja y con esto se cierra un capítulo, pero se abre otro porque está clarísimo que el proceso de investigación permitirá identificar los nexos que tiene el general Nina con narcotraficantes mexicanos, colombianos y aquellos que fueron sus cómplices dentro y fuera del país", sostuvo el ministro.

Agregó que se iniciará otro proceso penal contra el hijo de Nina por "proferir amenazas que en los hechos eran una suerte de sentencia no oficial, no legal, de muerte" contra los fiscales e investigadores del caso.