Una mujer de Maryland, Estados Unidos, pudo tocar de nuevo el rostro de su hermano fallecido gracias al hombre que lo recibió en un trasplante.

Rebeca Aversano visitó por primera vez a Richard Norris a su casa de Virginia y tocó la cara que perteneció a su hermano de 21 años de edad.

La familia de Aversano decidió donar la cara de Joshua Aversano, después de que fuera atropellado por una camioneta.

Norris, de 39 años, quedó con el rostro desfigurado al recibir un disparo en la cara y en 2012 recibió un trasplante total de rostro a pesar de que solo tenía un 50% de posibilidades para sobrevivir.

La operación de Norris duró cerca de 36 horas y fue el trasplante de cara número 23 de la historia.

Los médicos advirtieron a la familia Aversano que Norris podría no parecerse a su hijo, pero Gwen Aversano, madre del fallecido asegura que sin duda los rasgos son los de su hijo.

El encuentro fue grabado por “60 Minutos Australia”. La cadena no declaró cuando filmaron el encuentro con Rebeca Aversano, pero se proyectará completamente el domingo, informó el periódico estadounidense "New York Daily News".