Lo que estaba destinado a ser una experiencia divertida para Cristopher Jones, de 22 años, se convirtió en un encuentro cercano con la muerte, cuando sufrió un ataque de epilepsia mientras realizaba un salto en paracaídas en noviembre pasado. 

"Posiblemente el momento más escalofriante de toda mi vida. El 14 de noviembre de 2014 tuve un ataque cuando salté desde 9 mil pies de altura (dos mil 743 metros)", aseguró Jones en la descripción del video, quien añadió: "Afortunadamente mi instructor abrió mi paracaídas a los cuatro mil pies de altura (mil 219 metros) y a los tres mil pies (914 metros) recobré la conciencia justo a tiempo para aterrizar sanamente".

Christopher Jones se atrevió a saltar porque ya no había tenido esos ataques desde hace cuatro años. Además, médicos le habían comentado que podía hacer este tipo de actividades; según información del sitio australiano ABC Australia.