Un equipo de filmación grababa un documental de nombre “Lair of the Megashark”, en la isla Stewart en Nueva Zelanda, cuando vivió uno de los momentos más aterradores de su vida.

Jeff Kurr y Andy Casagrande, expertos en tiburones del canal Discovery, trataban de colocar una cámara en la aleta del tiburón que estaban grabando. Sin embargo, el animal reaccionó y empujó el bote en el que se encontraban los dos hombres y mordió la cuerda que lo unía con el barco principal.

El tiburón blanco utilizó sus mandíbulas y cola para sacudir el bote de forma violenta.

Un hombre puede ser escuchado advirtiendo: “sabes, no creo que esta sea una maldita buena idea".

El animal desaparece por unos segundos mientras la tripulación se reagrupa, pero antes de poder reaccionar reaparece y golpea el bote. El equipo logra ver otro tiburón y decide no seguir grabando en un lugar tan inseguro.

El documental fue proyectado en Discovery Channel el año pasado durante la semana del tiburón.

Ahora el video está siendo difundido por un grupo de protesta, que reclama que la industria de buceo con tiburones en jaula, está causando que los depredadores asocien a los botes y a los humanos con comida, según informes del periódico New Zeland Herald.