Un avión de la aerolínea Thomson Airways, que llevaba cerca de 200 pasajeros a una isla griega, tuvo que desviarse a Bulgaria después de que un pasajero se pusiera tan borracho y agresivo, que la tripulación tuviera que controlarlo.

Las autoridades dijeron que el mal comportamiento del hombre se debió a que estaba bebiendo alcohol que había adquirido en el aeropuerto de Manchester.

A medida que se fue alcoholizando, su comportamiento con la tripulación se torno agresiva.

Ante su actitud el capitán de la nave anunció que sería reportado a la policía en Grecia, sin embargo el pasajero continuó causando molestias, así que a la aerolínea no tuvo otra opción que desviarse a Bulgaria, donde el hombre fue retirado del avión y puesto bajo custodia policial.

Una portavoz de Thomson Airways, aseguró que la aerolínea se disculpó con los demás pasajeros  a bordo. Ya que el desvío causo que el vuelo se retrasara dos horas de su destino, informó periódico británico "Mirror".