Fue capturado Victorino Chua un enfermero filipino, de 49 años, que inyectaba insulina en ampollas y bolsas de solución salina, que tenían una mayor utilidad en los enfermos con edema pulmonar, insuficiencia renal, hipertensión y problemas cardíacos, para causarles daño a sus pacientes.

Sin saberlo, muchos otros enfermeros inyectaban involuntariamente estas fórmulas, en su mayoría a gente de edad avanzada. Esa era la manera en que Chua mataba.

Chuan fue acusado del asesinato de dos personas y la intoxicación de otras 20 en el hospital Stepping Hill de Stockport, ubicado en el noroeste de Inglaterra, durante 2011 y 2012, cargos que él no reconoce.

Antes de que lo detuvieran la Policía, cambió su táctica duplicando y triplicando las dosis recetadas a los pacientes.

La Policía lo descubrió después de tres años de investigación, gracias a que está vio cientos de minutos de grabación de cámaras de seguridad, aparte de las entrevistas que realizó al demás personal del hospital.

Victorino Chuan fue hallado culpable de un total de 33 cargos, aunque este siempre los negó, informó "BBC Mundo".