La conquista este lunes de varios barrios rebeldes en el este de Alepo es por el momento el éxito más importante de la ofensiva lanzada a principios de año por las fuerzas gubernamentales para recuperar el control total de la segunda ciudad de Siria.

- Avance del gobierno con ayuda rusa -

El 1 de febrero de 2016, el ejército sirio con la ayuda del movimiento libanés chiita Hezbolá y el apoyo de la aviación rusa, lanza una ofensiva de envergadura contra los rebeldes en la provincia de Alepo.

En dos días, el ejército logra cortar la principal ruta de aprovisionamiento de los rebeldes desde Turquía.

En diez días, los combates dejan más de 500 muertos y empuja a decenas de miles de civiles hacia la frontera con Turquía.

- Fracaso de dos treguas -

El 27 de febrero, Rusia y Estados Unidos, padrinos del gobierno sirio y de los rebeldes, respectivamente, imponen una tregua que se rompe el 22 de abril, con intensos bombardeos del régimen contra Alepo.

Los bombardeos se saldan con la muerte de más de 300 civiles entre el 22 de abril y el 5 de mayo, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

En una campaña de dos meses, en julio y agosto, las fuerzas gubernamentales sitian Alepo Este, imponiendo un bloqueo que crea penuria de alimentos y carburantes.

Los rebeldes intentan en varias ocasiones romper el cerco, pero sin lograr llegar a los barrios del este.

El 12 de septiembre, rusos y estadounidenses consiguen imponer una nueva tregua que dura menos de 10 días.

- Nueva ofensiva del régimen -

El 22 de septiembre, el régimen sirio lanza una violenta ofensiva terrestre apoyada por la aviación rusa para recuperar los barrios rebeldes de Alepo.

El 15 de noviembre, tras un mes de calma, la aviación siria y rusa retoman los ataques aéreos contra el este de la ciudad.

Los barrios rebeldes sufren los bombardeos más violentos de los últimos dos años.

El 20 de noviembre, las tropas gubernamentales entran en el barrio de Masaken Hanano (noreste), que conquistan totalmente el 26, tras cinco días de encarnizados combates.

El 21 de noviembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que "no quedan más hospitales en servicio en la parte asediada de la ciudad".

El 22 de noviembre, los civiles comienzan a abandonar las zonas de combate en Alepo del este para refugiarse en las zonas bajo control kurdo o gubernamental.

El 27 de noviembre, unos 10.000 civiles huyeron de Alepo Este, tras la conquista de varios barrios rebeldes por parte del ejército.

El 28 de noviembre, los rebeldes pierden el control de todo el noreste de Alepo, cuya parte oriental queda cortada en dos.