Después de que las autoridades argentinas encontraran muerto al fiscal Alberto Nisman, con un tiro en la cabeza el 18 de enero, los peritos no descubrieron pruebas suficientes para demostrar que había los gadgets del abogado habían sido hackeados.

Sin embargo, Morgan Marquis-Boire, una de las figuras importantes en seguridad informática, se interesó en el asunto y reveló que el celular del fiscal fue infectado con un poderoso programa para espiarlo.

Durante una entrevista con el diario argentino “La Nación”, el director de seguridad de la empresa First Look explicó que Nisman fue blanco del software Remote Access Tooklit (RAT), que permite a los espías entrar de forma remota a los dispositivos de cualquier persona.

Gracias a esto, cualquiera que tiene acceso puede ver los mensaje, escuchar conversaciones o incluso tomar fotografías con la cámara del dispositivo.

Marquis-Boire declaró que era probable que para infectar el celular, los hackers le enviaron a Nisman un mail que lo tentará a descargar o abrir algún archivo, lo que les permitió tener acceso a sus datos.

“Este malware parece haber sido dirigido específicamente a Nisman”, declaró Marquis-Boire.