El príncipe heredero Maha Vajiralongkorn fue proclamado oficialmente rey de Tailandia este jueves, tras una declaración leída y retransmitida por todas las cadenas de la televisión tailandesa, más de un mes después de la muerte de su padre, Bhumibol.

"Respondí favorablemente a los deseos del difunto rey por el bien de toda la población tailandesa", declaró el nuevo monarca tras una audiencia con el presidente del Parlamento.

El príncipe de 64 años causó sorpresa al solicitar, unas horas después del deceso de su padre, el 13 de octubre, un "plazo" antes de acceder al trono.

El nuevo rey no será no obstante coronado de inmediato. La ceremonia sólo puede celebrarse tras la cremación de Bhumibol, que seguramente no tendrá lugar antes de un año.

El príncipe pasaba hasta ahora la mayor parte del tiempo en Alemania. Su personalidad, al parecer imprevisible, es objeto de debate incluso entre consejeros de palacio y generales al mando del gobierno, según analistas.

Su imagen contrasta con la de su padre. El difunto monarca, que reinó 70 años, era considerado el "padre de la nación" por los tailandeses, que lo veneraban. Su figura fue forjada durante décadas de propaganda, apoyada por una ley muy estricta contra los delitos de lesa majestad.