El irlandés Stefan Nolan se encontraba en Berlín, capital de Alemania, con un grupo de amigos. Tenían que hacer tiempo para tomar el avión de vuelta a Dublín. No hallaron nada mejor que matar las horas yendo al zoológico de la ciudad.

En eso estaban, cuando llegaron a la jaula del gorila. Stefan sacó su celular y comenzó a grabar. Claro, alcanzó a haverlo 23 segundos nada más. Porque el animal al sentirse observado cruzó su jaula, tomó una piedra y por muy poco casi destroza el celular y la cara de Nolan. Aquí el video: