El oficial que encontró a Aylan Kurdi, niño sirio migrante, ahogado en las costas de Turquía rompió el silencio: "Esperaba que estuviera vivo".

"Rezaba porque estuviera vivo. Cuando lo vi pensé en mi propio hijo", comentó en entrevista con el periódico británico The Sunday Telegraph.

"Es un dolor indescriptible", señaló el oficial, quien nunca se dio cuenta que estaba siendo fotografiado y tampoco pensó el impacto que la foto tuvo, ya que una vez publicada, líderes de Europa acordaron recibir a un mayor número de migrantes, además de despertar iniciativas ciudadanas. 

Y es que la imagen del sargento Mehmet Ciplak cargando a Aylan se volvió viral en cuestión de horas. "Busqué por signos de vida, pero no encontré ninguno. Me dolió el corazón. Las personas me siguen preguntando cómo puedo controlar este inmenso dolor", explicó el hombre de 18 años. "Soy padre de un niño de seis años, es un dolor indescriptible", concluyó.