Un joven sirio que decidió abandonar su país en busca de una mejor vida, no encontró mejor consuelo a su situación que improvisar una famosa melodía en medio de la frontera entre Macedonia y Grecia.

Rami Basisah, de 24 años, se encontraba en un campo de migrantes improvisado cuando decidió afinar su violín e interpretar frente a más de 600 migrantes “El Himno a la Alegría”, de Ludwig van Beethoven.

Los amigos que lo acompañan lo alentaron a interpretar la melodía con la intención de animar a los presentes, quien sueñan con llegar a la “tierra prometida”.

De acuerdo con el diario “The Chronikler”, cuando el joven comenzó a tocar lo hizo con inseguridad y hasta algunos guardias se sorprendieron. Sin embargo, los migrantes lo aplaudieron con entusiasmo.

Tras interpretar la melodía de Beethoven y una canción patriótica siria, Basisah decidió terminar su repertorio con “Las Cuatro Estaciones” de Vivaldi.

El medio afirma que Basisah estudió música en la ciudad siria Homs.