Las imágenes del refugiado sirio Osama Abdul Mohsen siendo agredido por la camarógrafa húngara Petra László dieron la vuelta al mundo y generaron molestia por el trato que recibió.

Sin embargo, tal parece que Mohsen y sus hijos Mohammad Al Ghadabe de 18 años y Zaid, de siete años, llegaron a España, país en el que residirán definitivamente.

Según la cadena "CNN", estos serán ubicados en Getafe, Madrid. El Centro Nacional de Formación de Entrenadores (Cenafe) de Madrid decidió ayudarlo cuando se enteró de que era entrenador de fútbol en Siria.

Dicha organización le ofreció a Mohsen un empleo y se comprometió a ayudar a la familia hasta que puedan mantenerse por sus propios medios.

En una entrevista pasada con el periódico español “El Mundo” el hombre había descrito la agresión de László: "La patada de la periodista fue inquietante y dura. Mi sensación fue de sorpresa. Y después dolor cuando vi el miedo y el pánico en la cara de mi hijo".