Christian Odendahl, economista jefe del Centro de Reforma Europea de Londres, explica los pro y contras del referédum griego, que se llevará a cabo este domingo 5 de julio.

¿Qué es lo que votarán los griegos en el referéndum?
– Los griegos votarán por aceptar (Sí) o rechazar (No) la última propuesta de los acreedores internacionales en relación a las últimas medidas de reformas y recortes fiscales. El problema es que esta propuesta ya ha expirado, en conjunto con el programa crediticio, por lo que los griegos fueron convocados a votar por unas propuestas que ya no existen. El referéndum, por lo tanto, no puede ser jurídicamente válido. Más bien, esta es una señal política sobre si el pueblo griego está dispuesto o no a aceptar demandas similares en negociaciones futuras.

Entonces, ¿por qué se llevará a cabo el referéndum?
– El Gobierno griego cree que un hipotético triunfo de la opción “No” puede fortalecer su posición en la negociación con sus acreedores. Los hechos ocurridos en los últimos días, sin embargo, muestran que el resultado será totalmente opuesto. Los otros países europeos han declarado que un triunfo del “No” significará la salida de Grecia de la Zona Euro –algo que el gobierno griego rechaza firmemente– más que un posible mejor acuerdo para Grecia.

¿Quiénes votarán “No”?
– El gobierno griego está llamando a votar “No”, y argumentan que esto fortalecerá la posición griega para negociaciones futuras. Aquellos que prefieren que Grecia salga del Euro, tanto dentro como fuera de Grecia, también apoyan al “No”, ya que esta opción acerca más esa posibilidad. Es muy incierto que Grecia vaya a prosperar una vez fuera de la Eurozona, o que la tarea de llevar su propia moneda sea abrumadora.

¿Y quiénes votarán “Sí”?
– Aquellos que quieren que Grecia se mantenga en la Eurozona, incluso aunque estén en desacuerdo con las propuestas de los acreedores. Sería una señal fuerte tanto para el gobierno griego como para los acreedores que la gente prefiriera seguir sufriendo para mantenerse en el Euro. Con el voto “Sí”, la gente podría demandar que el Gobierno griego y los acreedores vuelvan a negociar y encuentren una solución. Y ninguno de los dos podría desentenderse de tal decisión democrática.

¿Cuál ha sido la reacción de los líderes de la Unión Europea con respecto al referéndum?
– Algunos líderes de la UE han intentado entrar en el juego diciendo que un triunfo del “No” significa la salida de la Eurozona. Pero tal automatismo no existe. Otros líderes europeos han argumentado que la puerta de las negociaciones siempre está abierta. La reacción ha sido mixta.

¿Cuál es el resultado más probable en el referéndum?
– El margen de error es muy amplio mientras la población griega esté recién digiriendo los eventos de los últimos días. Actualmente, la opción “No” corre con ventaja, pero no por mucho. Todavía creo que el resultado final será “Sí” porque el cierre de los bancos y la incertidumbre alta podrían hacer que los griegos prefieran votar por el diablo conocido.

¿Qué pasará si gana el “Sí”?
– El Gobierno griego ha perdido tanta credibilidad como sus acreedores, por lo que el actual gobierno tendría que resignarse, o ser fundamentalmente reorganizado, para asegurarse de que los acreedores estarán dispuestos a negociar de buena fe. Sin embargo, el tiempo para alcanzar un nuevo acuerdo es poco. Grecia tiene que pagar al Banco Central Europeo el 20 de julio próximo.

¿Y si gana el “No”?
– Esta es la predicción más difícil de hacer. Un triunfo del “No” hará que sea muy difícil para los acreedores encontrar un punto en común con el Gobierno griego si es que este necesitara ser aprobado, por ejemplo, por el parlamento alemán. Y tanto una salida de Grecia del Euro como una completa confrontación entre el gobierno griego y sus acreedores serán posibles.