Los conservadores españoles se aseguraron este domingo el apoyo de los liberales de Ciudadanos a cambio de una serie de concesiones en materia social y laboral, pero sin contar todavía con la mayoría necesaria para que su líder Mariano Rajoy forme un nuevo gobierno.

El Partido Popular (PP, derecha) y Ciudadanos suscribieron este domingo, tras más de una semana de intensas negociaciones, un acuerdo que le brinda a Rajoy los 32 votos del partido liberal de centro en la votación de investidura que tendrá lugar el miércoles en el Congreso de los Diputados español.

"Hoy damos un paso muy importante adelante", indicó en rueda de prensa Rajoy tras la firma del pacto, aunque admitió que "esto es insuficiente", ya que el PP sigue sin sumar los respaldos necesarios para formar gobierno.

Rajoy, en el poder desde 2011, dijo que llegará al debate de investidura con el respaldo de 170 diputados (137 del PP, 32 de Ciudadanos y uno de un pequeño partido canario), o sea, de los 350 de la Cámara Baja menos de los 176 necesarios para obtener un voto de confianza en la primera votación del miércoles.

Una segunda votación tendrá lugar el viernes, cuando le basta sumar más "síes" que "noes" a su candidatura, pero fracasará si no se abstienen los socialistas del PSOE.

El partido socialista, con 85 diputados, se mantiene firme en su "No" a Rajoy.

Una investidura fallida prolongaría aún más la situación de bloqueo político en España, que lleva más de ocho meses bajo un gobierno en funciones muy limitado en sus capacidades, tras dos elecciones legislativas, en diciembre de 2015 y en junio pasado.

Transcurridos dos meses de una primera investidura fallida, se convocarían una nuevas elecciones, que se realizarían en principio el 25 de diciembre, día de Navidad.

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, se declaró "satisfecho" con los acuerdos alcanzados con el PP, y dijo esperar que pueda "convencer a otros partidos" de sumarse, en referencia al PSOE.

A cambio del respaldo de los centristas, el PP se comprometió a adoptar un paquete de unas 150 medidas que incluyen un importante gasto en salud y educación, un complemento salarial para personas de bajos ingresos, mantener los niveles impositivos y una reforma judicial para que el Parlamento tengo menos influencia en la elección de jueces.

También el PP tuvo que firmar un pacto anticorrupción, un tema muy sensible para los conservadores, enfrentados a un escándalo de corrupción tras otro en los últimos años, que contribuyeron a que el partido perdiera su mayoría parlamentaria en diciembre de 2015.