Nicola Casarini, miembro investigador para Asia del Instituto de Asuntos Internacionales del Centro Internacional para Académicos Woodrow Wilson, entrega su visión de la situación de la economía china.

¿Qué está pasando en China?
– En el corazón de la venta está la preocupación de que la una vez alzada economía china pueda estar cayendo dramáticamente, lo que ha provocado fuertes pérdidas en las bolsas mundiales. El sorpresivo movimiento chino de devaluar su moneda (el yuan) hace dos semanas, intentando hacer que sus exportaciones sean más competitivas, y una serie de señales de debilitamiento de su economía podrían ser más débiles de lo que se esperaba.

¿Qué es lo que los europeos deben hacer con esto?
– China es el segundo mercado al cual Europa exporta más, por lo que esta desaceleración de la economía está teniendo impacto en las empresas europeas, en particular las de las industrias automotrices y las marcas de lujo, cuyos ingresos y crecimiento futuro dependen significativamente del consumidor chino.

¿Quiénes son los más perjudicados?
– Los más perjudicados son, entre otros, las empresas mineras que dependen de la demanda  de los manufactureros chinos de carbón, hierro y otros metales. Por ejemplo, Glencore (el gigante comercializador de materias primeras y minerales) cayó un 8%, mientras que AngloAmerica y BHP Billiton han perdido más de un 7% de su valor. También los fabricantes de autos alemanes que exportan a China más autos que ningún otro país han visto caer sus acciones, contribuyendo a la caída de la Bolsa de Alemania en más de un 5%, lo que la ha llevado a una situación pesimista (N. del T: conocida como “mercado de oso”).

¿Qué es lo que viene?
– Es probable que esta no sea más que una corrección a la baja de un mercado inflado. No hay que olvidar que el principal índice bursátil creció un 60% desde su punto más alto de junio, mientras que los fundamentos tanto de la economía como de las empresas no lo justificaba. El mercado bursátil chino puede seguir hundiéndose en los próximos días, incluso semanas, hasta que llegue a niveles “normales”, más en línea con los fundamentos. Más que una crisis, es una corrección. Sin embargo, esto podría producir una crisis en algunos mercados externos que han sido golpeados severamente en los últimos días.