La serie de conflictos entre Venezuela y Estados Unidos alcanzó un nuevo nivel cuando el pasado lunes el presidente Barack Obama aseguró que Venezuela era una "amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos".

"La Casa Blanca dio un nuevo paso hacia el teatro del absurdo por declarar una 'emergencia nacional' con respecto a la amenaza 'inusual y extraordinaria' que representa para la seguridad nacional y para la política exterior de Estados Unidos la situación de Venezuela", escribió Mark Weisbrot para la cadena Aljazeera.

Las reacciones en la región fueron inmediatas. Por su parte, los países aliados de Venezuela han expresado su rechazo hacia las medidas implementadas por el presidente Obama, entre ellos Bolivia, Ecuador y Cuba. Por su parte, el vicepresidente de Uruguay, Raúl Sendic, aseguró que no tenía elementos suficientes para confirmar que hay injerencia externa en el conflicto venezolano, hecho por el cual fue calificado de "cobarde" por el presidente Nicolás Maduro. 

A favor de Venezuela

En pro de la nación sudamericana, el presidente Rafael Correa convocó a una reunión extraordinaria de Uunasur, la cual ha sido confirmada para el próximo sábado. En esta asamblea se tratará la categorización de Obama hacia Venezuela; entre otros temas.

Unasur está conformada por Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Venezuela y Uruguay; país que canceló su participación después de la expresión de Nicolás Maduro en contra del vicepresidente Sendic.

En contra de Venezuela

Por su parte, el Parlamento Europeo condenó "la persecución política de la oposición" e hizo "un llamamiento a las autoridades para que liberen de inmediato a Antonio Ledezma, Leopoldo López, Daniel Ceballos, y a todos los manifestantes pacíficos, estudiantes y líderes de la oposición que fueron detenidos de forma arbitraria por ejercer su derecho a la libertad de expresión y los derechos fundamentales".

"Un doble error de Obama"

Al respecto conversamos con el doctor Nayar López, académico de la Universidad Nacional Autónoma de México, quien nos dijo: "Si uno analiza, en sus dimensiones globales y políticas, esta decisión del Gobierno de Estados Unidos constituye un error en dos sentidos. En primera instancia orilla a las definiciones políticas a los gobiernos de la región (y a nivel mundial) en el sentido de si están dispuestos a avalar una injerencia de esta naturaleza y, en segundo lugar, también pone en una decisión compleja a la propia oposición venezolana".