El sospechoso de liderar los ataques de París del 13 de noviembre, yihadista el belga marroquí Abdelhamid Abaaoud, fue abatido en una redada policial antiterrorista en el suburbio parisino de Saint Denis. Según reportes, el terrorista pasó por Grecia en su camino desde Siria, pero no está claro si es que el hombre de 28 años se infiltró entre los grupos de refugiados para llegar a los países de la Unión Europea. Abaaoud también fue relacionado con un ataque fallido a un tren Thalys, que viajaba desde Amsterdam a París vía Bruselas en agosto de este año. Joseph Fitsanakis, profesor asistente de la Universidad Coastal Carolina, de Carolina del Sur, y especialista en inteligencia y contraterrorismo, entrega a Publimetro su visión.

¿Qué sabemos sobre Abaaoud?

- Abaaoud estuvo involucrado en al menos cuatro complots terroristas previos. Se radicalizó en 2013, cuando fue a Siria. Es seguro de asegurar que su ficha en los servicios de inteligencia francés y belga es grande.

¿Qué medidas deben ser tomadas para prevenir que terroristas vayan a países occidentales?

- En este caso, no hay mucho que hacer. La mayoría de los implicados en los ataques de París de la semana pasada eran ciudadanos franceses. Esta gente no es extranjera, sino que son de nuestra sociedad. Adicionalmente, muchos vienen a occidente de forma legal, con visas de turista, de estudiante, etc., como ocurrió en el caso de los ataques del 9/11 de 2001.

¿Qué es lo que viene para el servicio de seguridad e inteligencia francés?

- Los servicios de inteligencia solo responden a necesidades políticas. En el caso de la Inteligencia Francesa, la gran pregunta que están buscando esclarecer es ¿cómo será la naturaleza y la extensión en tiempo de las operaciones militares francesas en Siria? ¿Estamos hablado de tropas terrestres, de un asalto terrestre completo? ¿O quizás de un periodo de ataques aéreos? Si Francia se involucra en una mayor medida, entonces los servicios de inteligencia franceses tendrá que preocuparse por proteger a Francia de todo tipo de ataques. Esa será una tarea monumental. Hay 20.000 cafés en París, 13.000 restoranes, y más de 2.000 hoteles. Asegurarse de la seguridad cotidiana francesa será una empresa titánica, que consumirá a las agencias de inteligencia francesa por años.

¿Qué debería hacer Bélgica, considerando que Abaaoud era de ahí?

- Los servicios de inteligencia belgas deberían integrarse a la estructura de inteligencia europea. En términos generales, los ataques de París muestran la necesidad de incrementar la colaboración entre los servicios de inteligencia de todos los países de la Unión Europea. Ningún servicio de inteligencia nacional está en condiciones de asumir el desafío por sí solo. Por su locación e importancia (no olvidemos que Bruselas es el centro de operaciones de la actividad de la UE), Bélgica debería ser el corazón de este incremento en la colaboración.

¿Qué noticias deberíamos esperar de París?

- Los parisinos deben mantener la calma y seguir adelante. La posibilidad de que otro ataque del estilo del 13 de noviembre ocurra es alta. Pero si los franceses están decididos a responder militarmente a ISIS, tienen que aceptar que la vida no será la misma en Francia. Esto no quiere decir que una respuesta militar sea la mejor forma de responderle a ISIS. Pero si esta es la forma que los franceses escogen, deben estar preparados para las consecuencias, lo que será todo un desafío por decir lo menos.