Autoridades kurdas recientemente descubrieron una enorme red de túneles subterráneos abandonados  por miembros del Estado Islámico en el pueblo Sinjar al noroeste de Irak.

El territorio fue recuperado el pasado 12 de noviembre por fuerzas kurdas y de la coalición.

Dentro de los túneles, las autoridades encontraron distintos accesorios como copias del Corán, medicamentos y equipos para fabricar bombas.

Además de bolsas de arena para reforzar el área contra los ataques aéreos y zonas de comida, descanso y cajas de municiones fabricadas en Estados Unidos.

Los túneles terminaban en diferentes casas con las que los terroristas tenían libre acceso y agilizaban sus movimientos sin exponerse a ataques aéreos.