“Sin pensar mal, no entiendo cómo un General está solo, de civil, en una lancha y en pleno territorio de las FARC”. La declaración la hizo a través de Twitter el senador Armando Benedetti, el pasado lunes y es apenas un ejemplo de las suspicacias que ha despertado la detención de la guerrilla al comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta Titán, general Rubén Darío Alzate Mora, quien fue raptado en compañía del cabo Jorge Rodríguez y la abogada Gloria Urrego en el Chocó el pasado domingo.

Y es que, desde el mismo momento en que se confirmó que Alzate estaba en poder de las FARC las dudas se han hecho presentes. El mismo presidente Juan Manuel Santos, al parecer desconcertado, tuvo que pedirle explicaciones al ministro Juan Carlos Pinzón de por qué Alzate había viajado hasta el caserío de Las Mercedes en Quibdó violando todos los protocolos de seguridad propios de alguien de su rango.

Versiones encontradas El ministro Pinzón fue el primero en dar una versión oficial sobre los hechos, recogida del testimonio de un soldado de apellido Serna que acompañaba al general, al cabo y a la abogada y que conducía la lancha con la que los cuatro se desplazaron por el río Atrato entre Quibdó y Las Mercedes.
Según el testimonio de Serna (que logró huir), cuando se dirigían hacia la iglesia del caserío, Alzate, Rodríguez y Urrego fueron interceptados por milicianos de las FARC que salieron de las casas y que, arma de fuego en mano, se los llevaron río abajo.
 

Sin embargo, el presidente del Consejo Comunitario de Las Mercedes, Presentación Palomeque (así como otros pobladores del lugar), señalaron que los tres retenidos se encontraron con otras personas de civil, dialogaron unos minutos al interior de la iglesia y luego los seis salieron del lugar pacíficamente para internarse en la selva. “No hubo forcejeos y no vimos armas”, indicó Palomeque.
“¿Por qué?” Ahora bien, más allá de cómo se produjeron los hechos, la duda más grande es por qué Alzate se internó en una ‘zona roja’ de civil y sin escolta. “Mi esposo es muy inteligente, no es bruto, es preparado”, señaló la esposa del general, Claudia Farfán, al indicar que Alzate siempre ha sido muy cuidadoso en sus desplazamientos y que incluso cuando viaja a Bogotá siempre está acompañado de su escolta.

El propio ‘Pablo Catatumbo’, negociador de las FARC en Cuba, cuestionó el hecho de que un hombre con tan alto rigor militar cometiera semejante irregularidad, mientras que la Agencia Anncol, cercana a la guerrilla, calificó el desplazamiento como una insensatez.
Incluso, el ministro Juan Carlos Pinzón no ha dado respuestas concretas a qué tipo de operación llevaba a cabo Alzate como para ir de civil a tan compleja zona.

¿Engaño? Información de inteligencia militar conocida este martes da indicios de que el general pudo haber sido engañado para retenerlo.
Según esta versión, Alzate se dirigió por pedido propio sin escolta y de civil hacia Las Mercedes para encontrarse con cuatro supuestos líderes de la comunidad y discutir temas de la Agenda Integral

Chocó 2038, un programa estatal para contribuir al desarrollo del departamento con el que el general había mostrado un férreo compromiso.
Por esto, se especula que el militar pudo haber abordado una lancha de manera voluntaria para salir de

Las Mercedes, sin saber que quienes lo acompañaban eran en realidad miembros de las FARC, hecho que coincidiría con la versión ‘pacífica’ de los hechos contada por los pobladores del lugar.
Con el manto de duda sobre lo sucedido, lo único cierto es que el general, el cabo y la abogada están en poder del frente 34 de la guerrilla y que de su liberación depende en buena medida el futuro del proceso de paz con las FARC.