En noviembre de 1915, Albert Einstein presentó la versión final de sus ecuaciones de campo ante la Academia Prusiana de las Ciencias, mismas que son la base de su Teoría de la Relatividad y un pilar fundamental de la física moderna. Además, el trabajo de Einstein incluía una predicción sobre ondas gravitacionales que hoy está dando mucho de qué hablar.

Gracias a esta teoría, los científicos han podido entender cosas como la expansión del Universo, el movimiento de los planetas y la existencia de los agujeros negros. Pero su investigación también habla sobre las denominadas ondas gravitacionales.

Según Einstein, todos los cuerpos en movimiento emitimos estas ondas que, de la misma forma que una piedra afecta el agua donde cae, producen perturbaciones en el espacio.

Este fenómeno suele ser representado como la deformación que ocurre cuando un peso reposa sobre una red. En este caso, la red representa el entramado espacio-tiempo.

Einstein imaginaba el Universo como un tejido del espacio-tiempo, en donde las ondas gravitacionales serían ondulaciones de dicho tejido.

Y fue este jueves que la predicción de más de un siglo de antiguedad se cumplió, luego de que científicos internacionales confirmaran la existencia de dichas ondas.

Las ondas gravitacionales fueron detectadas el 14 de septiembre del año pasado por los instrumentos del observatorio Ligo (Laser Interferometer Gravitational-wave Observatory) y fueron motivo de meses de debates e investigaciones.